La pandemia de Coronavirus tampoco respeta a lugares icónicos de la cultura. The Cavern, el legendario club de Liverpool ligado a la historia de Los Beatles, corre peligro de cerrar por las restricciones impuestas por el gobierno británico para combatir la propagación del Covid-19.

Sin actividad desde que se instaló la cuarentena, el pequeño escenario en donde los jóvenes John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr se presentaron por primera vez en 1961, está al borde de la quiebra. En las actuales condiciones, sus propietarios pierden más de 41 mil dólares por semana que pasan por el lugar siguiendo los pasos de los cuatro genios de Liverpool.

«El cierre de The Cavern sería una tragedia para la ciudad y para todo el mundo de la música«, dijo el alcalde de la ciudad, Joe Anderson. Hipotética tragedia o no, el ayuntamiento no está dispuesto a salir en su ayuda «en vista de la gran cantidad de conciudadanos que se han quedado sin trabajo y están pasando hambre, y que han de ser la primera prioridad», aclaró el gobernante. «Pasamos cinco meses antes de que tuviéramos que despedir a unas 20 personas. Creemos que podríamos tener que despedir a otras 20 en las próximas semanas», sostuvo Bill Heckie, uno de los directores de The Cavern

«Hace algunos años tomamos la decisión de mantener en el banco tanto dinero como fuera posible por si venían días de lluvia y no nos dimos cuenta de que lo que venía era una tormenta», agregó. Para los días lluvia habían previsto un colchón de casi dos millones de dólares, pero todo indica que no alcanzó. Si bien desde hace unos días en el Reino Unido están permitidos los conciertos en espacios abiertos y el sábado pasado los pubs abrieron con medidas de seguridad, distancia social y aforo limitado al 35 por ciento, los problemas económicos generados en todos estos meses de estar cerrado hacen pensar en lo peor.

La realidad de The Cavern se multiplica en infinidad de bares y pubs de la ciudad. Claro que por ninguno de ellos pasan los casi millón de visitantes que lo recorrían anualmente. El mítico lugar ya conoció otros dos cierres a lo largo de su historia. El último fue en 1989 debido a otra crisis económica. Los actuales propietarios son Bill Heckle y Dave Jones, los mismos que manejan la empresa que ofrece tours de las casas donde vivieron de niños los integrantes de la banda o los que llevan a los visitantes a los lugares que nombran las canciones «Penny Lane» y «Strawberry Fields Forever». Paul McCartney se presentó en el club de Liverpool hace dos años en medio de la promoción de su nuevo álbum, Egypt Station, ante 250 fanáticos.

Los Beatles tocaron por primera vez en The Cavern en 1961. Si bien para cualquiera el lugar está asociado a ellos, por su pequeño escenario pasaron The Rolling Stones, Stevie Wonder, David Bowie y Adele, entre tantos otros. En un principio el bar funcionó como un club de jazz, sin embargo, al poco tiempo, los cuatro integrantes de los Beatles consiguieron un lugar de privilegio en su escenario. Fue demolido en 1973 hasta que los fanáticos hicieron tanta presión que se lo reconstruyó. Ahora, este lugar cargado de historia, dependerá de una ayuda que llegue directamente de Londres o, tal vez, de otros fanáticos.